MATERNIDAD
Y DISCAPACIDAD
¿Cómo no perderte a ti misma?
Hay un momento silencioso, casi invisible, en el que dejas de preguntarte cómo estás tú. Todo gira alrededor de citas médicas, terapias, pendientes, comidas, crisis, logros pequeños que se celebran en grande… y sin darte cuenta, te vuelves experta en sostenerlo todo, menos a ti. Y no, no es descuido. Es amor… pero un amor que a veces se olvida de incluirte.
• Perderte también es parte del camino
Nadie te enseña cómo seguir siendo tú cuando tu vida cambia por completo, cuando maternar, cuidar o sostener se vuelve prioridad absoluta. Pero aquí hay algo importante: no estás fallando por sentirte así. Estás viviendo algo profundamente demandante y profundamente humano.
Volver a ti no es regresar, es reconstruirte. No se trata de “volver a ser la de antes” porque ya no eres la misma persona y eso no es pérdida… es evolución. Se trata de preguntarte, con honestidad y sin juicio:
- ¿Qué necesito hoy, aunque sea poquito?
- ¿Qué me hacía sentir viva antes… y qué de eso aún vibra en mí?
- ¿Cómo puedo darme espacio sin culpa?
No necesitas grandes cambios, a veces, volver empieza con cosas pequeñas: como un café en silencio, una canción que te recuerde quién eras, un “hoy no puedo más” dicho sin culpa.
• Un recordatorio suave
Aquí, en este espacio, queremos que recuerdes algo:
No eres solo quien cuida, no eres solo quien resuelve, también eres quien sueña, quien siente, quien merece un poquito más. No tienes que desaparecer para sostener a tu familia.
• Para los días difíciles
Habrá días en los que no puedas hacer todos los pendientes de tu lista, días donde levantarte de la cama ya es un logro enorme, así que no te castigues por eso. Levantarte 5 minutos más tarde también es quedarte contigo, ten más paciencia contigo misma, sin prisa, sin juicio.
Hoy no te voy a pedir que cambies toda tu rutina, solo esto:
Haz una cosa hoy que sea solo para ti, una pequeña, pero te haga sentir que no estás al final de la lista de un montón de pendientes. Y si quieres, cuéntamelo aquí. ¿Qué es eso que te hace sentir un poquito más tú?